De The Boston Globe:
La reciente denegación de la titularidad a un destacado académico de Harvard cuyo trabajo se centra en la organización de base ha desatado protestas estudiantiles sobre la dirección de una de las facultades de educación más influyentes del país.
Más de 50 estudiantes de doctorado de la Harvard Graduate School of Education exigen que esta escuela de 91 años reoriente su misión. En la última década, afirman, se ha desviado de las cuestiones de justicia social en la educación para centrarse más en la gestión y la política de resultados. Los estudiantes, que se preparan para ser líderes nacionales en educación, dicen que temen que el cambio obstaculice su desarrollo profesional y empañe la reputación de la escuela.
Se habla mucho de la diversidad y del deseo de apoyar el cambio social, pero las recientes decisiones sobre la titularidad han enviado señales muy claras al alumnado y al resto del profesorado novel sobre cuál es el futuro de la universidad", afirma Keith Catone, estudiante de quinto curso de doctorado en el programa de comunidad, cultura y educación. "No es una dirección que ayude a Harvard a liderar un amplio movimiento de mejora educativa''.